A fines de diciembre, el Obispado de San Isidro definió el cierre paulatino del Instituto Superior de Formación Docente “Carmen Arriola de Marín”. Por este motivo, durante 2023 no se abrirán las inscripciones a nuevos estudiantes al primer año del profesorado gratuito y en 2025 egresará la última camada que se encuentra cursando en la actualidad.
La institución, que funciona en Av. Del Libertador 17115, en la localidad de Beccar, fue fundada junto con el colegio que lleva su mismo nombre en 1912, como producto del legado del Dr. Plácido Marín en una donación a la Iglesia Católica que buscaba que parte de ese capital fuera destinado a la formación de educadores de forma gratuita. Ahora, 113 años después, el Obispado pone en análisis cómo continuar con ese legado.
De acuerdo a información brindada por la comunidad educativa a QUE PASA, la decisión del cierre ya fue comunicada a docentes en una reunión presencial realizada el pasado 27 de diciembre y a los alumnos a través de un Zoom, donde además se explicó el motivo que lleva a la decisión: la merma en la matrícula de ingresantes.
El Obispado de San Isidro aún no ha emitido un comunicado oficial sobre el fundamento de la decisión, pero según confirmaron fuentes cercanas a la institución eclesiástica a QUE PASA, esta merma se viene produciendo desde hace varios años. Explicaron además que buscarán que una comisión pueda acompañar desde otro lugar a jóvenes estudiantes que quieran realizar la carrera docente.
El cierre se hará de manera paulatina: este 2023 no habrá ingresantes, lo cual hará que se cursen sólo el segundo, tercer y cuarto año. De esta manera, en 2025 será el egreso de la última camada que actualmente se encuentra cursando.

En relación a la situación de los docentes que actualmente dan clases en el profesorado, un comunicado de las autoridades que circuló entre la comunidad educativa explicaba que “quienes tienen horas en 1er año tendrán reuniones individuales con los representantes legales para conversar sobre las situaciones particulares que cada uno atraviesa, ya que las realidades del cuerpo docente son muy variadas”.
El legado de Plácido Marin sobre la gratuidad en la formación de educadores es uno de los focos de la polémica que se generó en la comunidad educativa tras el anuncio de la decisión. Ante esto, fuentes cercanas a la institución indicaron a este medio que se abrirá “un proceso de análisis” para evaluar “nuevas opciones que permitan desarrollar una propuesta acorde a los desafíos que la educación presenta en este tiempo y a las expectativas vocacionales que las nuevas generaciones tienen respecto de su formación docente”.



