Platense ganó y ascendió a Primera después de 22 años

El equipo de Vicente López logró el ansiado ascenso en los penales ante Estudiantes de Río Cuarto

De Olivera Ascenso.platense
De Olivera, arquero y figura del Platense que recuperó la Primera División tras mas de 2 décadas en las categorías del ascenso. (Foto C.A. Platense)

El Calamar festeja la vuelta a primera división después de 22 años. El equipo de Vicente López fue superior durante los 90 a Estudiantes de Río Cuarto, pero después del 1 a 1 en los 90, Platense se impuso en los penales 4-2.

Lejos de ser un típico partido definitorio carente de emociones e intensidad, apenas a los 4 minutos de juego se abrió el marcador. Luego de un mal pase hacia atrás del número 10 Berardi, la pelota le cayó servida a Curuchet, quien se perfiló y le pegó al arco, provocando un corto rebote del arquero Olivera, para que después Tissera lo aproveche y empuje el balón debajo del arco, decretando el 1 a 0 parcial en favor del Marrón.

Platense tenía anestesiado a un impreciso y nervioso Estudiantes de Río Cuarto. Los minutos pasaron y el Calamar pudo haber aumentado el tanteador, de no ser por las salvadas del guardameta Olivera y algunas malas decisiones de los hombres de ataque del Calamar en el preciso momento de definir.

Paulatinamente, los dirigidos por Vázquez empezaron a sacar la cabeza del pozo y hacerse con el balón, generando así un cierto retroceso de las líneas del equipo de Vicente López.

Y el empate llegó, aunque no de la forma más esperada ya que, a la postre de un centro desde el sector izquierdo, el delantero Hesar la paró de pecho y sacó un tremendo sablazo de otro partido que dejó sin opciones a De Olivera, poniendo las cosas como al inicio, en empate.

En la última jugada del primer tiempo, increíblemente ocurrió una réplica de lo que fue la apertura del Calamar, solo que en esta ocasión no fue aprovechada. Un nuevo yerro defensivo con algo de mala fortuna le dejó el gol a Curuchet, quien no definió correctamente y tiró el balón al cuerpo del arquero. Y de esta manera, con esa jugada se esfumó la primera etapa.

El comienzo del complemento lo tuvo como protagonista al elenco de Río Cuarto. Sin chances netas, pero el peligro se encontraba en el arco defendido por el experimentado De Olivera. A Tense le costaba hacerse con la pelota, y la mitad de la cancha no recuperaba.

A los 15 minutos, sin embargo, el autor del gol Tissera, tuvo un clara ocasión de desequilibrar el marcador, cuando tirándose al piso sacó un remate que pasó muy cerca del arco de los cordobeses.

Frente al peligro que generaba Estudiantes y que Platense no lograba agarrar la pelota y crear situaciones, excepto alguna aislada, Llop metió mano en el banco y mandó a la cancha de Palacios, Schor y Bochi, en lugar de Sinisterra, Curuchet y Baldassarra, quedando así el Calamar con un 4-1-4-1.

El final del partido se vivió a puro nervio y dramatismo. Ninguno de los dos arriesgó por demás, y el partido se fue a los penales con el tanteador 1 a 1.

Y otra vez, escribiendo una nueva hoja de un glorioso libro, De Olivera se convirtió en héroe, y devolvió a Platense a la elite del fútbol argentino tras largos 22 años. El Calamar se impuso 4-2 y desató una fiesta, difícil de borrar. Tense es de Primera.