El estacionamiento en San Isidro sigue generando polémica

El Concejo Deliberante aprobó una ordenanza para convocar a licitación pública para la remodelación urbana y el tránsito vehicular. Desde la oposición volvieron a criticar el sistema de estacionamiento de parquímetro que rige en el distrito hace más de 20 años.

El tema del estacionamiento medido en San Isidro volvió a ser materia de discusión entre los concejales. En esta ocasión el oficialismo presentó un proyecto de ordenanza donde autoriza a convocar a licitación pública para la remodelación urbana y el reordenamiento del tránsito vehicular que incluye el contrato de la empresa encargada de brindar el sistema de parquímetros (SISTE), el cual ha sido muy cuestionado años anteriores y vence en Junio de 2016.

Según explicaron desde el oficialismo, el proyecto busca fijar las condiciones para una regulación integral del estacionamiento en San Isidro, abriendo la posibilidad que inversores privados desarrollen proyectos, ya sea ligados al mejorar el sistema de estacionamiento y el reordenamiento del tránsito (ej: con incorporación de tecnología, playas subterráneas) como también con el embellecimiento de la ciudad.

Desde la oposición acusaron al possismo de presentar un proyecto integral para encubrir el tema del contrato de la empresa de parquímetros mediante la remodelación de los centros urbanos. Y también se enfatizó en la posibilidad que el desarrollo se realice desde el municipio, generando recursos genuinos para las arcas municipales.

El bloque de ConVocación emitió un despacho de minoría que explicita la autorización a convocar a la licitación con el objeto de concesionar la explotación y modernización del sistema de estacionamiento medido, separando el cuestionado contrato de parquímetros de las otras iniciativas contenidas en el proyecto del oficialismo.

El proyecto fue probado por 14 votos a favor del despacho de mayoría, 2 votos por el de minoría y 8 votos rechazando ambos proyectos.

Manuel Abella Nazar, de ConVocación criticó el proyecto y la eficiencia del sistema de estacionamiento: “Hasta ahora hemos tenido un sistema vigente desde el año 1992 donde se le otorgaba la concesión por una determinada cantidad de años a cambio determinadas obras que el municipio necesitaba. En este nuevo planteo también se incentiva a intercambiar tiempo de concesión del servicio del estacionamiento medido por obras que en este caso vemos que son referidas a la remodelación de centros comerciales y vinculados a la movilidad sustentable”.

Y agregó: “Creemos que es mucho más transparente en lugar de cambiar un período de concesión por unas obras que muchas veces no terminamos sabiendo cuánto cuestan o en qué plazo se hacen, en lugar de cuantificarlo por obras lo cuantificamos en pesos. En este esquema tendríamos un concesionario que tendría que pagar un canon mensual y con esos recursos podemos hacer obras necesarias remodelación de centros comerciales, o tantas otras cuestiones”.

Asimismo, el concejal planteó la idea de que el municipio sea quien gestione el servicio para generar fondos genuinos.

Por su parte, Ester Fandiño, agregó: “Es una ofensa a la inteligencia de las concejales el pretender tratar la renovación del tema SISTE vía un proyecto que es realmente confuso y que por suerte el despacho de minoría lo pone blanco sobre negro que es el vencimiento de junio de 2016 y que esta ordenanza que se ha presentado tiene como objetivo llevar a cabo la remodelación de los centros comerciales como forma elegante de plantear que en realidad quería votar una cosa en vez de otra. Es un tema que ya tuvo mucho debate y una comisión especial, ahora discutirlo por izquierda respecto de la movilidad sustentable me parece que no corresponde”.

Desde el Frente Renovador, Marcela Durrieu, reiteró la idea de que no tiene sentido seguir discutiendo por un “sistema ineficiente”: “Ya discutimos la suficiente el año pasado y también todos sabemos cuál fue el resultado de SISTE: imposibilidad de saber el plazo y el costo de las obras. Tenemos que separar las cosas, una es el tema del estacionamiento y otra es la remodelación de los centros comerciales. Este proyecto debería decir SISTE con luces de neón. No se explica por qué volvemos a discutir por un sistema que ya fracasó”.

Por su parte, Federico Gelay, hizo hincapié en las características del sistema y de la necesidad de municipalizar el servicio: “A valores de hoy si sumamos la tasa de las playas privadas de estacionamiento solamente cobrando un 25% nos estamos perdiendo un negocio de 4 millones de pesos mensuales, casi 50 millones de pesos para el año que viene le estaríamos regalando al sector privado. Un negocio que no conlleva hoy más de 20 o 25 puestos de trabajo. Solo con el acarreo y los cepos se pagan los costos fijos, un negocio sencillo, se lo volvemos a ceder a los privados a cambio de obras que no podemos medir. Volvemos a tropezarnos con la misma piedra, pero lo más grave es que no es patrimonio nuestro sino de todos los vecinos”.

Desde el FPV, Jaqueline Girasoli, agregó: “Con respecto al estacionamiento en San Isidro pareciera que las penas son de nosotros y la vaquitas son ajenas, los negocios son siempre de los otros. Los recursos del estacionamiento medido los tiene que manejar el Estado Municipal como lo hacen varios municipios de la provincia de Buenos Aires. Sin embargo San Isidro necesita darles este negocio a los amigos y no a los vecinos. Para los vecinos si tenemos aumentos de tasas, menos espacios verdes. No estamos de acuerdo con que los recursos de los vecinos los manejen terceros”.

Desde el possismo, Pablo Fontanet, defendió el proyecto de licitación: “El tema es si queremos dar una solución integral a las áreas centrales o centros comerciales o queremos dar una solución parcial que resuelva solamente la cuestión del estacionamiento como una mera cuestión recaudatoria. Planteamos que vamos a promover una visión integral, porque no disociamos la necesidad de mejoramiento y embellecimiento, puesta en valor de los centros comerciales sino resolvemos la cuestión del tránsito y del estacionamiento”.

“La ley establece que las licitaciones públicas deben pasar por el HCD, y qué mayor transparencia que una licitación pública. Generar permanentemente estado de sospecha no contribuye a un sano debate democrático. Estamos convencidos que esta es una propuesta superadora que va a permitir desarrollar en poco tiempo los centros comerciales”, concluyó Fontanet.