Por Leandro Pereyra.
Chacarita se enfrentará a un rival de jerarquía como Quilmes. El encuentro se disputará el próximo domingo 20 de septiembre, desde las 15, y será transmitido por LPF Play. Además, contará con la particularidad de que se jugará sin público local.
Los dirigidos por Emanuel Tripodi vienen de cortar una racha de tres encuentros sin conocer la victoria, luego de imponerse el sábado pasado por 1-0 ante San Martín de San Juan.
En el historial entre ambos equipos existe una ventaja para Quilmes. Sobre 84 enfrentamientos, Chacarita consiguió 26 triunfos, hubo 24 empates y el Cervecero se impuso en 34 oportunidades.
La última victoria del Funebrero ante Quilmes en San Martín se produjo el 26 de noviembre de 2019, cuando se impuso por 1-0 con gol de Lucas Cano. Aquella tarde quedó especialmente recordada por la actuación del actual entrenador de Quilmes, Emanuel Tripodi, quien en aquel entonces defendía la camiseta de Chacarita.
En el empate 0-0 de este año, correspondiente a la fecha 12, Leandro Gracián era el entrenador de Chacarita. El técnico dejó su cargo luego de dirigir 18 partidos, con seis victorias, cinco empates y siete derrotas.
Por su parte, Emanuel Tripodi lleva ocho encuentros al frente de Quilmes, con tres triunfos, dos empates y tres caídas.
Otro dato estadístico a tener en cuenta es el rendimiento del Cervecero fuera de casa. En 14 partidos como visitante, Quilmes consiguió apenas una victoria —3-0 ante San Telmo—, además de cuatro empates y nueve derrotas.
Jugadores a seguir
En primer lugar, aparece Axel Batista, su número diez. El enganche disputó 29 partidos y registra un gol y seis asistencias. Es uno de los futbolistas de la categoría que todavía conserva el perfil del clásico mediapunta, con capacidad para desequilibrar mediante su rapidez, técnica e ingenio para generar situaciones de peligro. Desde lo estadístico, presenta un 77% de precisión en los pases, recupera cinco pelotas por partido, completa el 61% de los regates que intenta y recibe, en promedio, una falta por encuentro.
Otro de los futbolistas más desequilibrantes de Quilmes es Ulises Vera. El mediocampista ofensivo suele ubicarse sobre el sector izquierdo y, en 27 partidos, acumula cuatro goles y tres asistencias. En sus números, registra un 70% de precisión en los pases, recupera seis pelotas por partido y completa el 53% de los regates que intenta.
Por último, hay que mencionar a Aarón Spetale. El delantero centro, de 1,87 metros, disputó 26 partidos y convirtió siete goles, además de aportar una asistencia. En este campeonato promedia dos remates por partido, tiene un 65% de precisión en los pases y gana el 41% de los duelos aéreos que disputa. Es un delantero que se caracteriza por disputar cada pelota con intensidad y que puede representar una amenaza constante para la defensa rival.
Datos estadísticos extraídos de Sofascore.
¿Cómo juega Quilmes?
Desde lo táctico, Quilmes no presenta demasiadas variantes respecto de otros equipos de la categoría. Su esquema de partida suele ser un 4-4-2, aunque durante las fases ofensivas puede mutar a un 4-1-4-1 o un 4-2-3-1.
El conjunto dirigido por Tripodi busca asumir el protagonismo independientemente del rival. Al entrenador también le gusta plantear partidos de golpe por golpe, aprovechando la velocidad y el desequilibrio individual de sus futbolistas ofensivos.
Una de las principales características del Cervecero es la intención de lateralizar el juego. Busca progresar por los costados para luego finalizar las acciones mediante centros, especialmente cuando consigue acumular varios hombres dentro del área.
Otra de sus armas es el remate desde media y larga distancia. Quilmes cuenta con futbolistas capaces de generar peligro desde afuera del área, por lo que muchas de sus acciones ofensivas terminan con disparos hacia el arco.
¿Cómo se lo debería atacar?
Al ser un equipo que por momentos propone un partido de golpe por golpe, Quilmes puede dejar espacios en los costados. Ese aspecto podría ser aprovechado por Chacarita mediante la velocidad de Cuero, Sanabria y Meléndez.
Los laterales del Cervecero, en determinadas situaciones, tienden a seguir demasiado la trayectoria de la pelota, lo que puede generar espacios a sus espaldas. Allí, el Funebrero podría buscar rupturas para atacar esos sectores y progresar con mayor facilidad.
Por otro lado, Chacarita también deberá prestar especial atención a las segundas jugadas. Los rebotes y rechaces pueden convertirse en una vía importante para recuperar la posesión y evitar que Quilmes vuelva a instalarse rápidamente en campo rival.
La clave para el Funebrero estará en aprovechar los espacios que puedan aparecer por los costados sin descuidar la zona central, donde deberá estar preparado para disputar las segundas pelotas y controlar las transiciones del conjunto visitante.



