Concejales sanisidrenses criticaron la política de residuos del partido

 

Marcela Durrieu y Fabián Brest opinaron sobre el hecho de que San Isidro sea el municipio que mayor cantidad de basura genera per cápita.

 

San Isidro genera 1,9 kilos diarios de basura por habitante, que manda al relleno sanitario que administra la Coordinación Ecológica Metropolitana Sociedad del Estado (CEAMSE). Superó a la Ciudad de Buenos Aires como el principal generador de basura per cápita de la Argentina.

Desde el massismo salieron a pedir que San Isidro emprenda acciones más enérgicas para reducir la  cantidad de basura que se genera en el distrito. “Existe una iniciativa menor llamada San Isidro Recicla que no alcanza para reducir la cantidad de basura, ni brinda información sobre qué hacen con el cartón y el plástico que separan los vecinos y tampoco contempla el reciclaje de vidrio ni de residuos orgánicos. Lo positivo es que contamos con una comunidad que ayuda y participa cuando es convocada e informada”, dijo la concejal Marcela Durrieu.

De acuerdo a declaraciones del intendente Posse, el aumento en la generación de basura se debe a las tareas de poda que realiza la Municipalidad de San Isidro que producen “casi el 20% del total de los residuos”.

Según se informó desde el Frente Renovador local, la Municipalidad de San Isidro deposita una parte de las ramas y los restos de poda en el CEAMSE y el resto lo arroja en un basural a cielo abierto en el Bajo Boulogne junto con restos de escombros y basura domiciliaria sin ningún control ambiental. “Está documentado y cualquiera que pase por el lugar lo puede constatar. Se ve desde la Panamericana y Camino del Buen Ayre, hace unos meses se generó un incendio que llenó de humo toda la zona”, contó Durrieu, quien el año pasado presentó un proyecto de ordenanza y una denuncia ante el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) sobre el crematorio, el depósito fiscal de automóviles y el basural a cielo abierto, tres focos infecciosos ubicados en el Bajo Boulogne.

Quien también se pronunció al respecto fue el senador Sebastián Galmarini: “Lamentablemente al possismo no le interesó debatir el proyecto y mucho menos aprobarlo. Es el fiel reflejo de una gestión oxidada y agotada que se quedó en los ochenta. Posse nunca se enteró de la agenda del siglo XXI, ya no alcanza con que el intendente haga barrer las calles o que mande al camión de la basura, que en muchos lugares del distrito tampoco lo hace.”

Por su parte, el concejal del Partido Justicialista – Frente Para la Victoria de San Isidro, Fabián Brest, mencionó que la situación informada se viene denunciando hace años, y que  “se intenta aportar propuestas para su solución desde el bloque de Concejales sin encontrar respuestas por parte del Intendente Posse y el oficialismo”, explicó el edil, quien impulsó proyectos respecto al cuidado del medioambiente, como en el caso de los predios de Bosque Alegre, el Hipódromo, Basurales a Cielo Abierto y el Barrio Uspallata de Beccar.

Brest, comentó que, durante una reunión de la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Concejo Deliberante, preguntó al Secretario de Espacio Público del Municipio, Federico Bereziuk, sobre las políticas que se habían llevado adelante durante este período con la finalidad de mitigar y resolver integralmente la cuestión de la disposición y tratamiento de la que generan los vecinos sanisidrenses.

Según el edil sciolista, el funcionario explicó que se había aumentado la inversión presupuestaria para la compra y colocación de más contenedores de basura orgánica (verdes) y reciclables tipo PET (amarillos) con la finalidad de distribuirlos en todas las localidades.

“En tal sentido sostenemos que el sistema para la disposición del los RSU resulta insuficiente, debido a que el volumen de basura que producimos diariamente que es de 1,9 kilos y, comparativamente, ha aumentado fuertemente con respecto a años anteriores como consecuencia del elevado nivel de consumo de los sanisidrenses producto del proceso de crecimiento y desarrollo sostenido durante la última década”, sostuvo el concejal Brest.

Asimismo explicó que durante San Isidro sufrió la creación de por lo menos tres basurales a cielo abierto, dos de ellos en la zona del Bajo Boulogne, con cierta participación del estado municipal. El primero ubicado sobre la calle Junín y colectora de panamericana creado por Decreto Municipal n° 1144/2012 como centro de disposición transitoria. El segundo sobre la calle Sarratea, donde funcionaba un centro de acopio de materiales de obras públicas y raleo de árboles del municipio, y el tercero, en el Barrio Santa Rosa, ubicado intersección de las calles Piedrabuena y Wilde, en un predio aledaño al Ferrocarril Belgrano Norte.

“Se han presentado varias propuestas destinadas a colaborar en la resolución de la misma. Como por ejemplo el proyecto de ordenanza Expte 317-HCD-2012, aún si tratar por el possismo en el Concejo Deliberante, para la creación del Plan Integral de Concientización, tratamiento, disposición final y separación en origen de los residuos sólidos urbanos en San Isidro”, afirmó Brest.

El otro proyecto presentado por Brest es la suscripción de un Convenio entre el Municipio y el Organismo Provincial para el Desarrollo Sustentable de la Provincia de Buenos Aires (OPDS) en el marco de las resoluciones 137/13 y 138/13.  Las mismas establecen que los grandes generadores de residuos sólidos urbanos (hoteles 4 y 5 estrellas, shoppings, hipermercados, y locales de comidas rápidas) y los barrios cerrados, “tienen la obligación de hacerse cargo de la gestión diferenciada de los mismos. Lo que incluye: la separación en origen, el transporte, y el tratamiento y/o la disposición”.

Sobre el tema, el concejal scolista concluyó: “El problema de la basura no hace más que confirmar que no alcanza con las actuales políticas implementadas por el municipio y que resulta indispensable implementar un Plan Urbano Ambiental que garantice una fuerte y activa participación de los vecinos en la toma de decisiones.”