De repartidor de helado en San Isidro a submarinista del ARA San Juan

Alejandro Damián Tagliapietra es uno de los tripulantes del submarino desaparecido una semana atrás por los que el país entero se mantiene en vilo, a la espera de noticias sobre qué sucedió con la nave. Hace unos años era repartidor en la heladería de la calle Juan B. Justo, en Beccar.

La televisión de la heladería Heaven, ubicada en Juan B. Justo al 200 de la localidad de Beccar, recorre los canales de noticias a la espera de un nuevo parte oficial sobre lo ocurrido con el submarino ARA San Juan y, como en muchas casas del país, la angustia recorre el aire del lugar. Allí trabajaba hasta hace algunos años Alejandro Damián Tagliapietra, teniente de corbeta y uno de los 44 tripulantes del submarino que se encuentra desaparecido desde hace más de una semana.

El joven de 27 años vivió en Beccar hasta el mes de abril de este año cuando decidió mudarse a Mar del Plata y a aminorar los costos de traslado para seguir su carrera en la Armada Argentina. Tagliapietra se recibió de oficial de la Armada y se incorporó en la especialización de Armas submarinas, lo que lo llevó a realizar varios viajes anteriores a este en el ARA San Juan, a modo de instrucción, sin pertenecer a la tripulación permanente del submarino.

Antes de dedicarse plenamente a sus estudios, trabajó en la heladería de la localidad de Beccar repartiendo helado, donde por estas horas sus ex compañeros y amigos viven con mucha angustia, y en contacto con la familia para estar al tanto de las últimas novedades.

“Alejandro es una gran persona”, dicen en la heladería las personas con quienes solía compartir encuentros en una amistad que se prolongó después de haber finalizado su trabajo, que no salen de su asombro por lo ocurrido.

Como mucha otra gente, su familia y sus amigos viven momentos críticos entre la incertidumbre de no saber aún qué ocurre con el submarino y la tripulación, y la esperanza de tener novedades en las próximas horas sobre Alejandro.