Una empresa de cosméticos cerró su planta en San Martín y peligran 150 puestos de trabajo

La fábrica de la firma Tsu Cosméticos está en la localidad de Villa Lynch, y se encuentra en concurso preventivo. Con 45 años en el mercado local, cerrará sus puertas y decenas de trabajadores serían despedidos.

La marca de venta directa Tsu Cosméticos cerró su planta ubicada en la localidad de Villa Lynch, en San Martín, tras 45 años de funcionar en el mercado. La firma ya había realizado 30 despidos y cuenta con sueldos adeudados los últimos tres meses, y ahora se espera que 150 trabajadores más queden sin su empleo.

La fábrica que produce maquillajes semisólidos y perfumes ubicada en Francia 3553, también tiene en vilo a 800 mil revendedoras de todo el país.

Según señala el portal Pharmabiz, a mediados de noviembre de 2018, la empresa despidió a treinta empleados y en los telegramas señalaban que “resulta de público conocimiento que los últimos años la empresa vio afectada severamente su solvencia financiera”, lo cual posteriormente derivó en la apertura de un proceso concursal.

Ante esta situación, los operarios realizaron en febrero una protesta en reclamo de salarios adeudados, el aguinaldo y el bono de fin de año. Como respuesta, la firma ofreció pagar lo adeudado del mes anterior en tres cuotas, pero luego aclaró que no tenía como hacer frente a esa deuda, indicó el portal Infocielo.

En el marco del concurso preventivo, además, desde la empresa tercerizaron líneas completas de producción, puestos mayormente ocupados por mujeres sostén de familias y en ese contexto avisaron que “la baja de las ventas podría agravar la situación”.

La propia compañía asegura que trabajan mil empleados en el grupo que vende por catálogo productos de belleza, maquillaje, fragancias, artículos para el hogar, ropa y accesorios, y que tiene . En 2017, la venta a clientes fue de 2.175 millones de dólares y se estima que el sector de la venta directa genera empleo de unas 800 mil revendedoras en todo el país.

Al respecto, en diálogo con BAE, el responsable de la Cámara Argentina de Venta Directa (CAVEDI) Alberto Villamil, dijo que “no tenemos datos del 2018, creemos que si bien tuvimos una baja por la fuerte devaluación, no fue tan terrible. La venta directa tiene la particularidad de tener variaciones más suaves, no tan volátiles como otros canales. En épocas de crisis, los revendedores empujan mucho más el negocio”.