Falleció el Gallego Nieto, referente de la lucha por los DDHH en Zona Norte

El sábado, a los 73 años, falleció el Cesar Luis el "gallego" Nieto. Hijo de uno de los obreros desaparecidos en los astilleros Astarsa. Militante peronista y referente de la lucha por la Memoria, Verdad y Justicia. 

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Foto: Marisú Hernandez. Tomada en un acto en homenaje a los obreros ceramistas que se realizó el 15/02//19.

El sanfernandino César Luis el “Gallego” Nieto falleció el último sábado. De familia militante (su padre fue una de las víctimas de la última dictadura, desaparecido en diciembre del 76), formó parte desde su juventud de distintas agrupaciones peronistas, y se había convertido en estos últimos años en un referente para muchos jóvenes en la lucha por los derechos humanos.

En su recuerdo, compartimos unas líneas del concejal Ignacio Alvarez*:

Gallego Nieto,

Naciste en el seno de un conventillo peronista en el corazón de San Fernando. Creciste escuchando y mirando atento a los viejos, de sus alegrías, de su resistencia, aprendiste, de tu viejo la historia y la lucha.

Supiste dar discursos que te brotan desde las tripas. Recorriste el arte, la cultura, la literatura porque como te escuche decir, los militantes teníamos que saber algo, no se podía militar así nomás, menos con las compañeras o los compañeros de la universidad.

En todo este tiempo diste testimonio de la historia del peronismo, de sus luchas, de las movilizaciones multitudinarias, en las que vos y tus compañeros ayudaron a organizar, de sus victorias y también de sus amargas y encarnizadas derrotas. Todo esto no lo hiciste desde los estrados universitarios, ni en los panteones que recorren los intelectuales. No, vos elegiste y preferiste hacerlo con el overol, ese que te ponés los 23 de marzo a la noche para la pegatina del siluetazo, y cada nombre revive en tus palabras, brilla en tus ojos jóvenes ese compañero y compañera militante, recuperas sus anécdotas, su carácter, su risa y renace la fe de la lucha de ese hermano, hermana.

Hiciste eso en minoría, después de la tristeza, después de dejar rancho y caballo para vivir el exilio de los montes. Lo hiciste después de aprender un sin número de oficios, changas y trabajos. Esperaste paciente a que la próxima generación curiosa por los triunfos de los trabajadores retome lo que se había comenzado y continuado. Porque vos sabes que, mucho más temprano que tarde, la lucha de los pueblos triunfa.

Con esa fe militante seguiste, y sin darte cuenta se te iban arrimando pibes y pibas que escuchaban con mirada atenta esa historia que no conocían pero sentían propia. Las palabras se transformaron en acción y esa historia, ese espíritu del peronismo, fue encadenado a un presente y un futuro de todos.

Una generación agradece a hombres y mujeres como vos, que con amorosa lealtad a sus compañeros, son ejemplo de militancia. Una militancia que busca la felicidad del pueblo y la grandeza de la patria, claro de la patria grande.

Tu vida es para ser escrita y no sé qué género literario se aproxima más a su esencia. Películas se podrían hacer y aun así nos faltaría rollo para contar todo. Sin embargo vos siempre supiste poner tu ego a un costado, y siempre rescatar que tu historia, la firmeza con la que atravesás la vida, fue y es parte de un colectivo mayor a tu propio ser.

Gracias a compañeros como vos, muchos otros no desaparecieron, y por ahí Gallego, ese es parte de tu destino, que alguien apodo en alguna reunión “el Memorioso de San Fernando”. Con Memoria, Verdad y Justicia ayudaron, vos y muchos otros compañeros a compartir la historia con otras generaciones, para que esta no quede aislada, para que la lucha no deba empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores, para que la experiencia colectiva no se pierda, ni las lecciones se olviden. Para que el pueblo sea redactor, protagonista y dueño de su historia.

Por último, decirte que te agradezco que nunca hayas bajados los brazos, porque gracias a ustedes los imprescindibles, pudieron realizarse los juicios de lesa humanidad que condenaron en democracia y bajo todas las garantías constitucionales a los militares genocidas, asesinos. Estos juicios fueron posible a la decisión política de Néstor y Cristina, y también al suelo ideológico y político que sembraron los organismos de DDHH, que no se dieron por vencidos. Que vos como los compañeros de Memoria, Verdad y Justicia, no olvidaron, no negociaron, no dejaron sus convicciones, porque ahí estaba lo más sagrado y profundo que puede tener un hombre, una mujer, las convicciones que los enlazan, como diría Chacho Sosa, a más de 500 años de resistencia.

Hoy te despedimos, celebramos tu vida, y orgullosos estamos de ser tus compañeros, sabemos que muchos están agradecidos por que en tus ojos están reflejados la mirada de un montón de compañeros que los llevas como bandera hasta a la victoria siempre

*Ignacio Alvarez es concejal (Unidad Ciudadana) en San Fernando.